Precalienta el horno a 300 °F (150 °C). Sobre una bandeja para hornear, arma cada pizzita con un cracker, 1 1/2 cucharaditas de salsa, queso mozzarella y jamón al gusto.
2.
Hornea 5 minutos, hasta que se derrita el queso, cuidando que no se quemen los crackers.